Super Brain

Todo el mundo ha deseado en algún momento tener un super poder. Ser un fenómeno a lo X Men. Se repite mucho el anhelo de ser invisible, poder volar, tener super fuerza, leer la mente, ser inmortal…

El mío siempre ha sido el mismo: tener el cerebro de un genio.

La curiosidad es algo innato en las personas, es lo que nos ha hecho conseguir grandes logros a través de la historia de la humanidad. Yo soy una curiosa enfermiza, quiero aprender y saberlo todo. Pero en este punto de mi vida he llegado a la conclusión que no es que no tenga tiempo suficiente, que el mayor impedimento para hacer todo lo que quiero hacer, es la falta de neuronas, tener un coeficiente bajo, una inteligencia mediocre.

Cuando todos en el colegio no hacían más que burlarse y molestar a los chicos más inteligentes de la clase yo les envidiaba y cuidaba. Estudié en el mismo lugar durante 13 años, obviamente conocí a mucha gente, no era popular pero tampoco demasiado introvertida. Por ello tenía muchas “amistades”,  pero a día de hoy, solo guardo algo de contacto con aquellos que siempre tenían las mejores calificaciones (4 ex compañeros apenas).  Es algo casual, no intencional. Con el resto de la clase, todo era divertirse,  pero con estas 4 personas hay un guiño interno.

Es algo que arrastro desde mi infancia, el culto a la inteligencia. Mi padre era mi héroe no solo por haberme salvado la vida una vez (literalmente) si no porque era una máquina de los números y las formulas químicas.

Cuando me gustaba un chico no era por tener ojos azules o unos abdominales trabajados, me atraía si era capaz de llevar una conversación seria durante más de 15 minutos.

Siempre he lamentado el haber desperdiciado el tiempo. Hasta mi adolescencia parecía ser una persona que prometía, (al menos para mis padres) siempre entre los primeros puestos con las mejores matrículas, siempre leyendo, investigando. Luego llegué a los 13 años y dejé de recibir medallas y diplomas. No estudiaba demasiado pero al menos pasaba todos los semestres, nunca tuve que reparar materias ni repetir año. Me gradué con 15 años de bachiller pero con una sensación de haber malgastado unos 6 años en evitar ser “sobresaliente”.  Ese fué mi mayor acto de rebeldía, convertirme en una desilusión.

Tengo un promedio de pena y no pude acceder a ninguna universidad pública. A partir de ahí todo es cuesta abajo. Olvido las cosas con facilidad, me cuesta concentrarme y culminar proyectos, me despisto, cometo errores a montones, el juego Brain Trainner de mi ipod dice que tengo un cerebro de 56 años…

Me dio por pensar que en realidad nunca fui demasiado lista, solo era… aplicada. Esta sensación de no haberme esforzado al máximo me acompañará siempre. Por ello, sigo protegiendo desde el anonimato de la mediocridad a los pequeños genios, los “matrícula de honor”, los desplazados, los que recibían burlas por levantar la mano en clase y saberse todas las respuestas, los que presentan proyectos de ciencias ingeniosos y originales.

De tener el super poder de la inteligencia, me presentaría en este proyecto increíble que es la Feria de Ciencias de Google 2012.

El segundo super poder en mi lista es tener una fortuna inagotable. De esa forma, al no poder utilizar mi cerebro al 100% al menos apoyaría económicamente a los que sí. Crearía una escuela especial donde ninguno se sintiese un freak, donde todos fuesen ellos sin crear traumas… A lo Charles Xavier pero con movilidad en las piernas, amnesia y pavor a los números.

Anuncios

Opina

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: